jueves, 13 de octubre de 2011

Equoempanada vegana: la hora de los valientes

 Equoempanada vegana: la hora de los valientes

Aspecto de la Equoempanada antes de ser debidamente horneada

La receta que se presenta a continuación no sólo está dedicada a EQUO. Para hablar con propiedad, la empanada que se propone les pertenece desde este mismo momento. A poco que se cotillee por las entradas de este foro, cualquier lector se dará cuenta de que el autor casi no sirve para nada. Se podría decir que se trata de un inútil funcional para la vida moderna. Por ello, y como el voto aún no se lo puedo ofrecer por respeto a mi compromiso con mis compadres anarquistas de principios del XX, me decido a ofrecerles una de las pocas cosas que todavía me dan satisfacciones y sorprenden, la comida.


Imagen moderna para ideas modernas
Manifiesto de EQUO:
http://www.equova.org/el-manifiesto/

Debo añadir que este obsequio no es el único que quiero ofrecer a estos valientes. Quedo comprometido a currarme una megaempanada para celebrar los resultados electorales del 20-N, que no sólo de cava vive el hombre; y además de logo, colores y toda la parafernalia al uso, no está de más que un partido serio tenga su bocado oficial.


Empanada vegana de puerros, pimientos, cebolla y arándanos (EQUOempanada)

Ingredientes:

Para la masa:

450 gramos de harina de trigo integral
100 gramos de harina de espelta
Una cucharada de levadura rápida
150 cl de Aceite de Oliva Virgen Extra
200 cl de vino blanco
Una cucharada de pimentón dulce
Sal

Para el relleno:

400 gramos de puerros
Una cebolla D.O. Fuentes de Ebro
Un pimiento verde
Un pimiento rojo
Un tomate triturado
Un puñadito de arándanos deshidratados
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal


Pochando ideas y verduras


Elaboración:

De la masa:

Unas horas antes de comenzar la elaboración mezclaremos en un recipiente cerrado una cucharada de pimentón en el Aceite de Oliva y lo agitaremos para que se integre bien. Dispondremos en un recipiente las harinas, la levadura y la sal, y lo cubriremos con el aceite y el vino blanco. Comenzaremos a amasar en el recipiente hasta que adquiera consistencia y los líquidos se hayan integrado. Sobre una superficie limpia y enharinada terminaremos de trabajarla hasta que está totalmente homogénea. Dividiremos en dos la masa y la dejaremos levando una hora bajo un paño limpio. Con un rodillo estiraremos hasta que resulten dos láminas finas rectangulares con la precaución de reservar unos recortes de para decorar. Con la masa preparada comenzaremos a preparar el relleno.
Cortaremos todas las verduras (los puerros en finos anillos, la cebolla en juliana y los pimientos en bastoncitos) y las iremos pochando. Primero el puerro, tras unos minutos la cebolla y antes de que se doren los pimientos. Cuando estén a punto añadiremos el tomate triturado y los arándanos, y cocinaremos hasta que éste adquiera un color más anaranjado y los líquidos se hayan evaporado adquiriendo una apariencia de farsa compacta.
Rellenaremos la empanada y con la habilidad que cada uno disponga decoraremos con las letras E, Q, U y O. Cuarenta minutos en horno precalentado a 170 grados debería ser suficiente para obtener una empanada jugosa y sabrosísima

Juan López de Uralde
Es interesante curiosear las ideas del dirigente en su último libro
El Planeta de los Estúpidos, Ed. Temas de Hoy, 2010
http://www.juantxo.org/2010/11/07/el-planeta-de-los-estupidos/

Justificación de la receta:

Hace unos días me desperté sobresaltado preguntándome qué hacía un tipo como yo simpatizando, incluso confraternizando, con un partido político. Me planteé que quizá fuese cierto que, con la edad, el ser humano se vuelve coherente y racional. ¿Habría llegado la hora de abandonar las posiciones que siempre defendí? El abismo me asustaba y necesitaba respuestas a cuestiones que me asaltaban desde todos los flancos. Si yo continuaba siendo quién era, mi deseo de éxito a esta gente de EQUO era pura hipocresía; y si mi sentimiento era sincero, por pura coherencia, yo había dejado de ser quién creía que era.
¿Qué hace alguien que no cree en el sistema electoral actual acercándose a un partido dispuesto a batallar bajo sus reglas de juego?
¿Qué hace un alérgico a cualquier manifestación del poder deseando que un partido político lo alcance, o al menos tome una cuota importante del mismo?
¿Qué hace un individualista convulsivo junto a un partido repleto de proyectos sociales de futuro?
¿Qué hace un tipo al que se le secan hasta los cactus y que lo más parecido a un animal de compañía que tiene es su Smartphone encariñándose con un partido ecologista?
¿Qué hace un hombre que ha perdido la fe en la bondad natural del ser humano empujando a un partido que confía en  mejorar el planeta desde convicciones de justicia y fraternidad?
¿Qué hace un crápula vividor deseando éxito a un partido que tiene sellado un compromiso con las generaciones venideras?
¿Qué hace un incapacitado para pertenecer a cualquier tipo de asociación defendiendo la honradez de un partido político?
¿Qué hace alguien que sigue decidido a no votar en ningún proceso electoral deseando el triunfo para un partido en uno de ellos?
Las dos primeras respuestas que me vinieron a la cabeza no me terminaron de convencer. Creí que mis simpatías por EQUO venían bien por lo novedoso de un movimiento ecologista moderno, participativo y políticamente organizado en nuestro anquilosado panorama político, o bien por la amistad personal que me une a alguno de los integrantes del movimiento. Sin ser falsas, estas razones no terminaban de explicar mis paradojas ideológicas. Lo que verdaderamente me acerca a este grupo es la transgresión que proponen en dos sentidos, el tiempo y el espacio. Siempre he considerado que las categorías de espacios nacionales y tiempos políticos coyunturales son dos de los grandes errores de nuestro sistema. El atractivo de este partido lo encuentro en dos premisas auténticamente revolucionarias. Los mensajes que lanzan a la sociedad ignoran en lo esencial en concepto nacional. El Estado nacional decimonónico es hoy inoperante a la hora de solucionar los grandes problemas del planeta. Tiene el nuevo partido verde una amplitud de miras al darse cuenta de que los asuntos globales deben trabajarse desde posturas internacionalistas. Ninguna solución vendrá desde las pequeñas posiciones nacionales sino desde los grandes acuerdos. La segunda posición rupturista la observo en el hecho de que no esperan obtención de resultados exclusivamente en el corto plazo. La ambición es mucho mayor al hacerse visible en sus propuestas un compromiso con el futuro. Sin duda se verán resultados en el plazo corto, pero no es ese el objetivo final. La búsqueda de la sostenibilidad eleva los objetivos a universales. Hace falta ser valientes para intentar trabajar en política dirigiéndose a las conciencias, ya que lo habitual en este país es hacerlo a las vísceras. Ahora les toca trabajar en el programa y su difusión. La marcha se ha iniciado, pero el camino está embarrado y es arduo. Si la energía de la empanada de hoy les aporta fuerzas para llegar lo más lejos posible habré cumplido el objetivo que hoy buscaba.
¡Amunt, EQUO, amunt!

Para seguir el movimiento:
http://es-es.facebook.com/pages/Equo-Zaragoza/155025584584606?sk=wall

1 comentario:

frantic dijo...

He llegado al blog gracias a Brujinina y creo que voy a visitarlo con cierta frecuencia. Me parece interesantísimo.