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viernes, 10 de diciembre de 2010

Gastronomía catalanonipona y McDonald´s

Dos idasdecocina breves: a) Gastronomía catalanonipona  b) Ofensa del McDonald´s



Alimentos crudos y frescos nos acercan al hombre natural

a)         El otro día nos vino al caso defender a la cocina japonesa de la impostura y el desconocimiento, pero cuando nos tocaba razonarlo, nos costaba tumbar al rival pues su argumento principal para atacar a un recetario cultural completo, como el japonés, era la defensa del pan con tomate y jamón. Duro contrincante, y argumento de locos.


Esto sí es patrimonio de la humanidad...

aunque con el oro rojo mejora.

Gastronomía como fiesta y libertad

Calçots con su romesco
Diversión simple e inocente
Pensando estábamos cuando descubrimos las cuatro razones por las que adoramos tanto la comida japonesa como el buen jamón. Ahí las dejamos caer, como quien no quiere la cosa.
1ª Autenticidad y simpleza: recetas con poco guiso y cocción. Alejada de reacciones químicas que pueden alejarnos de la naturaleza. De ella venimos y el alma nos la pide siempre. Alimentos desnudos y a la vista. Destacamos la simpleza de sabores poco combinados que nos permite elaborar con nuestra imaginación los sueños y recuerdos que nos evocan sensaciones importantes.


Costrosos panellets

Empalagan hasta el bendito exceso 

2ª Crudeza: desde els embotits de Vich al sashimi nipón, de la coca y los costrosos panellets al sushi almidonado (lo preferimos mejor así que suelto), de las anchoas de L´Escala al atún avinagrado con wasabi. El alimento crudo se presenta mostrando su naturaleza más salvaje, despertando nuestro lado animal, el que frenamos todo el día y todos los días. Comer con crudeza sirve de compensación a nuestra cárcel sobrecocinada. Nos hace un poco mas libres.


Trabajos con el atún rojo
Pagaremos los excesos extractivos

Todo dispuesto para el disfrute de la fiesta
Sabu sabu nipón

Pura esencia del producto
Sushi


Todavía más
Sashimi

3ª Liturgia: comer como un ritual y ceremonia de la comunicación. Bandejas, ollas llenas de sopas con tropezones, donde los cubiertos van seleccionando el siguiente bocado a cada palabra que se pronuncia, como si comer fuese ponerse en contacto con el otro. Lo que sientes en este momento es lo mismo que lo que siento yo. Ejercicio de empatía brutal. Hermanamiento, vecindad. Tiempo que transcurre igual frente a una teja de calçots que junto a una olla burbujeante de shabu-shabu, indiferente a nuestro dictatorial reloj.


Talleyrand




b)         Cuenta el Profesor de Secundaria José Manuel Pina Piquer en su genial y ameno Aprender del pasado. Apuntes de cultura histórica, que el político francés Talleyrand comentó tras su primer viaje a los Estados Unidos:”Curioso país el americano, con treinta religiones distintas y un solo tipo de comida”. Tal percepción nos puede llevar a engaño, pues la gastronomía norteamericana, lejos de representar un carácter integrador, excluye a una parte mayoritaria de las culturas del planeta.
Tomaremos como ejemplo representativo el típico menú de hamburguesa con queso, tocino, pepino, patatas fritas con ketchup y una Coca Cola. Esta combinación ofende al menos a trece religiones, que representan el 61% de la población mundial. En detalle quedarían así tales ofensas:


El 61% de la humanidad no puede consumir estos productos
por motivos religiosos o culturales
1-                 Los hindúes no pueden comer carne de vaca y evitan la comida muy salada por inducir a la lujuria y la ira.
2-                 Los taoístas no consumen pan porque los gusanos se nutren donde se almacena el grano.
3-                 Los judíos no comen tocino por cuestiones relativas al Antiguo Testamento. Además después de comer vaca deben esperar una hora antes de ingerir queso u otro lácteo.
4-                 Los Hare Krishna no comen encurtidos ni ketchup porque contienen vinagre, que fermenta y, según dicen, lleva a la ignorancia
5-                 Los budistas evitan el tocino y la carne vacuna, por compasión hacia los seres vivos.
6-                 Los sikhs no comen vacuno por ser animales sagrados.
7-                 Los monjes rusos y grecoortodoxos no consumen lácteos, porcino, ni vacuno los lunes, miércoles y viernes para participar del sufrimiento de Jesús.
8-                 Los adventistas del Séptimo Día se abstienen del cerdo y el queso juntos porque éste cuaja con una enzima de aquél.
9-                 Los zoroatristasno comen porcino ni vacuno cuando están de luto ni tres meses al año.
10-             Los mormones co beben Coca Cola porque la cafeína altera el organismo, templo del alma.
11-             Los musulmanes no comen cerdo, y el vacuno debe ser sacrificado en nombre de Alá (Jalal)
12-             Los católicos no consumen carne los viernes de Cuaresma
13-             Los jainitas no beben Coca Cola, ni consumen lácteos, ni cerdo, ni vacuno, ni pepinos, ni ketchup, ni patatas fritas con sal. El pan, si tiene sésamo, tampoco

Para otros consiste en la base de sus creencias
Loco mundo


A todo esto desde idasdecocina celebramos nuestra posición espiritual de libertad y laicidad. No sólo nos otorga la responsabilidad de nuestras acciones a nosotros mismos, sino que nos permite disfrutar la cultura y gastronomía de cualquier lugar del mundo.

Salut para todos


lunes, 25 de octubre de 2010

Santa Llorona de Zaragoza

Santa Llorona de Zaragoza


Aspecto que discretamente presenta hoy el altar


Biografía:

Cuentan los iniciados en la religión de la calle, que esta santa habitó y deambuló por las calles de la ciudad en unos de sus tiempos más duros y menos recordados por los memoriales oficiales.

Nacida en la primera década del atroz siglo XX en la misma capital del Ebro. Se ignora su nombre como el de tantas otras valientes que ni siquiera el recuerdo puede desvelar. Es comentario común en la calle situar sus orígenes e infancia en torno a la Plaza de la Santa Cruz, hoy dedicada a la memoria de los caídos en el bando vencedor de nuestra Guerra Civil. De familia humilde y escasa formación, apenas tenemos datos biográficos hasta su aparición como ayudante de cocina en la casa de amparo de la ciudad. No era lo que hoy podemos considerar como un trabajo, pues la remuneración por sus labores consistía en una ración de la conocida sopa boba para ella y en dos más que podía llevar para sus padres cada día. Fue en el seno de dicha institución donde obró la mayor parte de los milagros que la memoria popular le atribuye hoy en día. Durante los ajetreados años treinta pasó dentro de aquella cocina de la calle Predicadores sus momentos de dicha y tristeza.

Viuda desde muy joven, pues su joven marido falleció al caer de un andamio antes de poder engendrar el hijo que siempre ansió. La Llorona subió a los altares apenas había desaparecido de las calles que tanto amó. Fue a principio de los años cuarenta cuando se le acusó de colaboración con la República y pertenencia a un grupo de desafectos al régimen que actuaba en la clandestinidad. Nada se supo de ella desde el momento en que unos requetés navarros entraron en la gran cocina y se la llevaron para tener una conversación, dijeron. Eran los principios de los años cuarenta. Tiempos metálicos y fríos para tantos zaragozanos de miradas caídas y boinas caladas, de colillas apuradas y vinos rancios; pero su memoria se impuso en la voz de la calle. El ritual secreto comenzó a aparecer esa misma década y sus devotos han dejado de elevar sus oraciones hasta el día de hoy. Cientos de gestos, que pasan desapercibidos para los viandantes de la zona, son repetidos cada día por sus fieles que, en disimulada procesión, hacen su ofrenda a esta santa sin nombre. No se encuentran grandes fortunas ni personalidades entre ellos, pero es tal la fe que mantienen en su señora, que generación tras generación va creciendo la tropa que desfila casi a diario por la pequeña y discreta calle de la Santa Cruz, haciendo imposible que el olvido la pisotee como lo hicieron aquellos uniformados una mañana de hace ya setenta años.

Ubicación en la callejuela



Ubicación:

El altar ocupa un muro que cierra un viejo local que sirve de almacén a la Taberna Casa Juanico en la calle Santa Cruz, en el corto tramo que une la plaza del mismo nombre con la calle Mayor. Allí resplandece frente a la iglesia que acoge en su interior la imagen de San José Mª Escriba de Balaguer. Paradojas de la vida. Perdedora en vida frente a su directo vencedor. Figura honrada por borrachos y lumpen de barrio bajo frente al aclamado por la capa más alta y privilegiada de la ciudad. La alegría de sus colores que animan al desamparado frente al austero negro de sotana alcanforada que reprime a su rebaño. Religión proscrita y desorganizada frrente a la cúpula del catolicismo poderoso y triunfal. Contrastes de nuestra España. Contrastes de nuestra fe.

Milagros:

Cuenta la historia que una mañana gélida de enero de 1939 se presentó en la puerta de la casa de amparo una mujer con un pequeño fardo entre sus brazos pidiendo algo de comida caliente. No supieron lo que contenía hasta que después de negarle la comida por lo temprano de la hora (en eso eran muy estrictos para evitar eternas colas fuera del horario establecido), la joven destapó de sus andrajos un rostro inerte de un bebe amoratado por el frío. Los ojos aun permanecían abiertos, pero la total ausencia de  pestañeo desvelaba su estado.

Fue tanto el dolor causado por aquella imagen que no pudo evitar nuestra santa deshacerse en lágrimas cuando volvió a su tarea. Quiso la casualidad que unas cuantas de sus lágrimas cayesen dentro de la gran marmita de agua caliente en la que iban a preparar la sopa. Allí y en ese momento se produjo el milagro, pues donde antes se introdujo patata y nabo, comenzaron a salir a flote grandes pedazos de carne. Huesos de jamón y docenas de chorizos hervían a borbotones tintando oscuro el antaño ligero caldo. Los tronchos de sebo se fundían en una espesa capa de grasa que emergía desde el fondo. Kilos de tiernos garbanzos aparecían para empaparse con todos aquellos sabores. En la cocina nadie se explicaba el fenómeno que rápidamente fue atribuido a alguna miembro del santoral que obraba milagros por los pobres de España en un gesto digno de la divina providencia. Providencia que por convicción política actuaba en beneficio del cristiano y bendito régimen. Sólo entre los desarrapados asiduos al comedor comenzó a circular la historia de que la Llorona había llenado un cuenco con aquel sabroso cocido, y había echado a correr por las calles en busca de la madre con el bebe muerto, al que una vez alcanzó hizo revivir con cada sorbo del brebaje, sonrojando de nuevo sus pálidas mejillas, ablandando sus ya marmóreos miembros. Insuflando la vida que se había perdido ante la locura de una madre que jamás dio por muerta a su niña. Quizá porque era sabedora de que aquel día toparía, con nuestra santa. La santa de las lágrimas. La Santa Llorona.

Ritual:

El iniciado en su religión aprende desde el primer momento el gesto que aquella madre con su niña en brazos ofreció a nuestra señora. Al ven el rostro bañado en lágrimas acerco su dedo índice hacia sus ojos y se las enjugó. Este fue el gesto que adquirió la hermandad secreta como señal de admiración y respeto a la dama. Cientos de desarrapados se cruzan cada día con ella, llevando el dedo al lacrimal, como si se quisieran quitar del ojo una inexistente mota de polvo. Discreto acto que les sirve de muestra de fe y cariño.

Quede desvelado el secreto en honor de la dama cuyo dolor ayudó a paliar un poco el reinante en la ciudad en tiempos de abismo y oscuridad.